En las últimas décadas se ha venido gestando en gran parte del mundo un nuevo paradigma en materia de políticas medioambientales. Concretamente, en nuestro país, el primer antecedente legal de este nuevo paradigma fue “La Ley Federal para Prevenir y Controlar la Contaminación” promulgada en 1971, la cual, sin embargo, sólo tenía como objetivo regular las emisiones nocivas para la salud, provenientes de las industrias; no obstante, no constituía propiamente hablado una ley sobre el medioambiente. Es por ello que, once años más tarde, dicha ley fue sustituida por la “Ley Federal de Protección al Ambiente”, y, finalmente, obtener en 1987 la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, la cual, funciona hasta el día de hoy como el sustento legal para las políticas medioambientales de nuestro país.
A su vez, como órganos para el cumplimiento de dichas leyes, primero, se creó en 1972 la Subsecretaría de Protección al Ambiente, como parte de la Secretaría de Salud. En 1982 se creó la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología. Durante los siguientes diez años fueron creados diversas dependencias vinculadas a la problemática medio ambiental y sus diferentes consecuencias para nuestra sociedad. Y, finalmente, en 1994 fue creada la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), transformada en 2002 en la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), institución gubernamental que funciona como el máximo órgano en políticas medio ambientales de nuestro país. El último gran esfuerzo de nuestro país en políticas medioambientales ha sido la conformación de la “Estrategia Nacional de Cambio Climático” que tiene por objetivo guiar “nuestras acciones como nación, para combatir el cambio climático en los próximos 40 años”
No obstante, lo anterior, en MANGLAR, SOLUCIONES AMBIENTALES tenemos bien en claro que este nuevo paradigma en materia de política medio ambiental es el resultado de una transformación que trasciende la esfera política y jurídica de una nación individual y que, en realidad, se localiza en lo más profundo de la mentalidad de la cultura occidental desde hace cientos de años: nuestro modo entender la relación hombre-naturaleza.
Esta transformación implica concebir a la naturaleza ya no como una simple fuente inerte de recursos materias para nuestro consumo y el desarrollo de nuestras sociedades, sino como el espacio vital en el que habitamos los seres humanos y el resto de las formas de vida en nuestro planeta en un delicado equilibrio que, a través de las actividad de las sociedades industriales, ha sido y trastocado e incluso, en algunos casos ha quedado aniquilado. En este sentido, la Tierra ya no puede ser concebida como un “gran contenedor” del que extraemos todo lo que creemos necesitar de él, sino como nuestro hogar, mismo que debemos cuidar y procurar para su bienestar presente y futuro.
De este modo, en MANGLAR, SOLUCIONES AMBIENTALES pensamos que este es el momento de echar mano de todas nuestras capacidades en favor de la armonía entre nuestra existencia y los procesos naturales de los que formamos parte y que hacen posible a la vida en todas sus manifestaciones en nuestro planeta, nuestro país y nuestra región. Aceptando que somos parte interdependiente de la biosfera y que por ello tenemos la obligación de actuar responsablemente, de prevenir y planificar el modo en que deseamos vivir en nuestro plante, respetando cada forma de vida, utilizando sin devastar.
Es por esto que, para MANGLAR, SOLUCIONES AMBIENTALES es de suma importancia generar las mejores alternativas y soluciones en materia de consultoría ambiental, siempre dentro de un marco de responsabilidad ética ante nuestros semejantes, pero también respecto a la naturaleza. Al mismo tiempo sabemos y confiamos en que, a través de la concepción del desarrollo sustentable, es posible conciliar la búsqueda del bienestar de nuestra sociedad con la preservación de los ecosistemas y los procesos naturales que hacen posible dicha biodiversidad y la continuidad de la vida en la Tierra.

